martes, octubre 13, 2009
lunes, abril 06, 2009
Una tarde de lluvia.
Se escurre la tristeza por las paredes y por mi alma...
Y me duele la carne del corazón y la carne del alma.
Sólo por tus ojos sufro yo este mal, tristezas de antaño y las que vendran.
Tarde lluviosa y sigue el caminar...
Y me duele la carne del corazón y la carne del alma.
Sólo por tus ojos sufro yo este mal, tristezas de antaño y las que vendran.
Tarde lluviosa y sigue el caminar...
viernes, diciembre 05, 2008
Insomnio (Desesperado)
Mis ojos que pueden mirar embelesado tu cuerpo desnudo, tus senos de amapolas, tu boca de ciruela, también vieron tantas atrocidades.
Quisiera dormir abrazado por tu olor y tu sonrisa, pero el sueño no me llega. Cierro los ojos como si cerrara una ventana y debajo de mis párpados sólo quedan los horrores que dilataron mis pupilas de dolorosas sorpresas.
Veo la mano que dispara contra un muchacho y lo veo a él quebrado; Siento la fría boca de un revólver en mi cuello y trato con todas mis fuerzas de sustituir esa helada sensación por la tibieza de tu recuerdo, pero es inútil. Sigo despierto con los ojos cerrados, y es increíble la cantidad de imágenes que aprisiono en tamaño natural y con sus correspondientes entornos bajo el mapa de piel movediza y frágil de mis párpados.
Dicen que estoy mal de la cabeza, que tengo delirios. Y es verdad.
Estoy mal de la cabeza pero no deliro. Estoy empantanado en los recuerdos dolorosos; necesito que alguien me socorra antes de que estos fantasmas diabólicos que mi memoria se niega a borrar estalle mi cabeza en pedazos, como la de aquel chico quien delante de mis ojos liberó su mente de tanto calvario; recuerdo que grité, grité y grité hasta que una especie de noche repentina cayó sobre mí y me hundió por un tiempo en un pesado e irremediable silencio.
Se me confunden los hechos y el tiempo en que ocurrieron. No sé cuáles están antes o después. Traté de olvidarlo y lo logré bastante tiempo. De vez en cuando se presentaba como una náusea repentina, vomitaba en el lavabo y desaparecía dejándome una amargura picante en la garganta.
No puedo hilar las secuencias en que ocurrieron los hechos.
Además confundo las heridas propias con las torturas ajenas y hay momentos que no puedo separar las que padecí yo y las que vi padecer a otros. Los gemidos de agonía y dolor llenan mis oídos de susurros tormentosos.
En el tiempo que yo llamo del silencio, cuando me colocaba una sonrisa para salir a la calle, y puteaba o lloraba a escondidas todas las barbaridades y, aseguraba con voz reposada que aquí todo estaba bien.Yo vivía tranquilo, salvo los ataques esporádicos de náuseas.
No estoy loco. Si hablo todo el tiempo hasta que la saliva se me espesa en la boca es que estoy tratando de echar afuera los demonios que amenazan con estallar mi cabeza y mi pecho...
Dicen que estoy muy acelerado y que puedo ser peligroso. Que no
coordino mis ideas, porque de repente hablo de tu piel de alelí y tu boca de ciruela madura... es que trato de llenar con el aroma de tu recuerdo mi memoria.
No soy perfecto, pero trato de ser mejor cada día.
Fue con la palabra insomnio. Desde entonces no duermo y hablo y hablo sin parar día y noche sin decir una palabra, y el recuerdo de tu cuerpo desnudo y tus pechos de amapolas es cada vez más incierto.
¿Estás? Sí. Sé que estás cada vez que siento las caricias del sol cuando me llevan al jardín y pienso que también tu piel la está sintiendo...
sábado, noviembre 29, 2008
El efímero espejismo y la pétrea mirada.

Ella de sí misma se desprende
y su mirada oscura se enciende.
Y sus labios permanecen mudos,
pero besan el cuerpo desnudo.
Sus ojos contemplan su hermosura
con ojos de anhelante locura.
Y sus manos sobre las caderas
de la otra, que no es la verdadera...
Ella de sí misma se desprende
y su mirada oscura se enciende.
Ella siente la suave tersura
de su piel... Una piel suave y de intensa blancura.
Y en su mirada resplandeciente,
brilla la otra... La que la besa pasionalmente.
Quisiera que sus labios la nombren
con su voz... Pero es tan extraño que ambas se asombren.
Y las caricias que las dos se hacen,
sonriendo ambas... Morirían si se abandonasen.
Ella siente la suave tersura
de su piel... Una piel suave y de intensa blancura.
Ella es su sombra y su resplandor,
y una niña canta en su interior.
Y sus labios abrirlos no puede,
pues la voz ante el silencio cede.
La otra la contempla con fijeza,
y ambas niñas cantan con tristeza.
Y dentro su mirada luciente,
la que no es, agoniza sonriente.
Ella es su sombra y su resplandor,
y una niña canta en su interior.
Ella muere en su propia belleza,
y es feliz... Los ojos diamantinos la embelezan.
En su extática felicidad
se refleja... Y es feliz ignorando la verdad.
Una triste niña la imagina
como no es... La sonrisa de la otra es mortecina.
Y sus labios se abren lentamente,
lentamente...Y la otra de repente...de repente
envejece... Agoniza en su belleza,
y es feliz, pues oye aquel canto que la embeleza.
Ella ante el espejo cae... Fragilmente...
Dentro de los ojos de la única estatua ausente
del antiguo jardín... Aquel canto la embeleza...
Ella muere en su propia belleza.
martes, septiembre 30, 2008
Nachtblut.
die Nacht blutet
meine Tränen
die Zeit erstickt
an meinem Blut
ertrinkt in meinem
Sehnen
geht unter
in der Flut
Sub:
sangra la noche
mis lágrimas
el tiempo ahogado
en mi sangre
Se ahoga en mis anhelos
Y se van con la marea...
meine Tränen
die Zeit erstickt
an meinem Blut
ertrinkt in meinem
Sehnen
geht unter
in der Flut
Sub:
sangra la noche
mis lágrimas
el tiempo ahogado
en mi sangre
Se ahoga en mis anhelos
Y se van con la marea...
lunes, septiembre 15, 2008
El Sol iluminaba tu dorada cabellera y el cielo permanecía en tus ojos...
Tú muerta. Yo vivo.
Aún hay mundo y aurora, pero nada tiene tu color.
Tú muerta. Yo vivo.
Aún hay mundo y aurora, pero nada tiene tu color.
domingo, agosto 03, 2008
Aquí...
Aquí me tienes...
Este poco de tiempo que me queda,
esta piel reseca que se quema...
Aquí me tienes...
Un tanto cansado por la espera...
un tanto perdido por la soledad,
pero aquí me tienes...
Soy tuyo...
Lo poco que queda de mi.
Ojalá pudiera darte más...
Pero aquí me tienes,
me vine a entregar.
Un poco risueño por la pena...
un tanto gastado por no descansar,
pero aquí me tienes...
de pie, y a tus pies.
Aquí me tienes...
un poco desesperado....
un tanto ilusionado...
un poco de nada...
